UN FANTASMA RECORRE EUROPA, EL FANTASMA DE LA REVOLUCION
SE EXTIENDE LA REBELION
EN LAS CALLES DE EUROPA
Después del Congreso celebrado en
Londres en 1847, la Liga de los Comunistas, una organización obrera
internacional que tenía un funcionamiento “secreto” por las condiciones del
momento, congreso en el que participaron como delegados Carlos Marx y Federico Engels,
la Liga le encargo a ambos la redacción y publicación de UN PROGRAMA DEL PARTIDO,
que fuera al mismo tiempo teórico y práctico.
En vísperas de las revoluciones
europeas de 1848 ambos escriben y publican “El Manifiesto del Partido Comunista”,
uno de los textos más vivos, actuales y de rabiosa actualidad hasta el presente
actual.
“Un espectro se cierne sobre Europa: el espectro del
comunismo. Contra este espectro se han conjurado en santa jauría todas las
potencias de la vieja Europa, el Papa y el zar, Metternich y Guizot, los
radicales franceses y los polizontes alemanes.
No hay un solo partido de oposición a quien los adversarios
gobernantes no motejen de comunista, ni un solo partido de oposición que no
lance al rostro de las oposiciones más avanzadas, lo mismo que a los enemigos
reaccionarios, la acusación estigmatizante de comunismo”.
En estos momentos, 178 años
después de la primera publicación del Manifiesto, podemos mirar la situación
que se está abriendo paso en Europa, en el mundo, y podemos decir junto a Marx
y Engels que “Un fantasma recorre Europa: el fantasma del comunismo”. Lo
que vemos nítidamente es como está desarrollándose y creciendo la rebelión
social en las calles europeas, de un país a otro.
El descontento social recorre los
países del viejo continente europeo. Las
protestas tienen, todas, sus propias convocatorias y reivindicaciones, pero
comparten una experiencia cotidiana: trabajar o estudiar ya no garantiza unas
condiciones de vida dignas. Este sábado 17 de octubre, las calles de varias
ciudades volvieron a convertirse en el lugar desde el que exigir respuestas a
unos gobiernos cuestionados por el encarecimiento de la vida y sus decisiones
sobre el gasto público.
El descontento social que recorre
a los distintos países europeos esta generando una protesta generalizada en
Europa, movilizaciones que están comenzando por la juventud, que más allá de
las particularidades de cada país, los manifestantes están compartiendo una
visión pesimista ante el futuro que les espera, junto a una creciente
desconfianza ante el sistema económico y político.
Las protestas tienen
sus propias convocatorias y reivindicaciones, pero comparten las bases de fondo
de los problemas de las masas en toda Europa: condiciones de vida cada vez cara
y salarios cada vez más bajos, que provoca que estudiar o trabajar ya no sea
ninguna garantía de poder tener una vida digna.
El sábado 17 de octubre hemos
visto como las calles de las ciudades europeas se convertían en lugares de
lucha para exigir soluciones a los gobiernos en contra del encarecimiento de la
vida y por el fin de las políticas de recortes sociales. Y hemos visto en
muchas de estas ciudades como “los democráticos gobiernos de la burguesía” han
respondido con represión policial en contra de la juventud en lucha.
Por ejemplo, en Francia cientos
de miles de jóvenes y trabajadores (han confluido a la lucha estudiantil
trabajadores, campesinos, los “chalecos amarillos”), La participación juvenil
tiene un protagonismo destacado, pero el malestar supera ampliamente las aulas,
con reivindicaciones por la educación publica digna, el fin de las dificultades
para llegar a fin de mes.
La respuesta del gobierno de
Macron ha sido la represión desde el inicio, que lejos de amedrentar al
movimiento lo esta haciendo extenderse. De los Liceos la huelga estudiantil
paso a las universidades. Las propias autoridades francesas han difundido un
balance represivo escandaloso: una persona fallecida tras sufrir una parada
cardiorrespiratoria, más de 1.800 detenciones y gran cantidad de manifestantes
heridos/as. Un joven de 17 años perdió la mano derecha por una granada
lanzada por la Policía en Saint-Étienne. Desde luego este balance oficial es
parcial e incompleto. En París la propia Prefectura reconoció que la marcha
principal, con 110.000 manifestantes, según recuento oficial, marcho sin
incidentes graves.
En Limoges un incendio destruyó
buena parte del Ayuntamiento; también se registraron ataques represivos de la
policía en otras ciudades. La policía esta introduciendo claramente
provocadores entre los manifestantes para crear la imagen de manifestaciones
violentas, con el objetivo de que quienes se están movilizando y el porque pase
a un segundo plano. El Gobierno de Sébastien Lecornu está difundiendo el bulo
de que la violencia es provocada por la izquierda radical y anuncia una dura respuesta
judicial, en un intento bastardo de presentar el conflicto social como un
asunto de “orden público”, eludiendo una discusión sobre las causas sociales.
En Italia más de 5.000 manifestantes
salieron a las calles en Milán, en contra del encarecimiento de los
combustibles y los bajos ingresos de los sectores populares. La protesta también
termino con represión policial, entre gases lacrimógenos y el desalojo de la
plaza del Duomo. El alto precio para poder desplazarse a trabajar, para
sostener los gastos cotidianos, ocupo la parte central de las reivindicaciones.
Las políticas de austeridad del gobierno reaccionario de Giorgia Meloni están
en el punto de ataque de los manifestantes.
Como decíamos, en Albania los
estudiantes de secundaria y universidad llevan una semana en lucha. Las
protestas están centradas en las condiciones de la educación pública, la
corrupción y el reclamo de la dimisión del primer ministro, Edi Rama. En Tirana
la Policía empleó la represión en contra de los manifestantes, con el uso de gases
lacrimógenos y cañones de agua durante la protesta. Pese a las detenciones y la
represión, el movimiento de lucha continua.
En Bélgica, especialmente en Bruselas,
los estudiantes están movilizándose en contra del aumento de los costes
educativos y las reformas que pretenden impedir el acceso a la educación
universitaria.
En Portugal, especialmente en Lisboa,
las movilizaciones denuncian los bajos salarios y los altos precios de la
vivienda, que hace que el vivir en una vivienda sea algo prohibitivo para a
mayoría, como en España.
En estos momentos las movilizaciones de la juventud y de los trabajadores están llenando las calles de decenas de ciudades europeas, pero para los gobiernos (sean de derechas o de la izquierda institucional, ambos manejados entre hilos por los poderes económicos europeos), para lo cual recurren a sus medios de comunicación del Sistema, intentan poner el foco en la pretendida violencia de los manifestantes. Todo lo que sea, menos reconocer que este podrido sistema capitalista europeo niega el futuro a millones y millones de trabajadores y jovenes. Eso si que es realmente violencia social.
Aunque por ahora el movimiento de lucha no ha logrado construir una verdadera confluencia de todas las luchas a nivel europeo, porque todas estas luchas tienen claros denominadores comunes de fondo: crece rapidamente el rechazo de la mayoría al claro deterioro sostenido y prolongado de
las condiciones de vida. Y como vemos, comenzando por la juventud, esto no es, ni debe ser, aceptable. Mucho menos como una
perspectiva a la que nos dirige el capitalismo europeo en crisis.
En este próximo periodo se hace
una necesidad buscar los cauces y los medios con os cuales poder coordinar la
lucha de clases a nivel de todo el continente, en contra del enemigo común, la
burguesía imperialista europea y su afán de que la crisis la paguen las
familias trabajadoras.
En las calles de Madrid, de
Paris, de Lisboa, de Bruselas, de Berlín, de Roma, de Tirana, … lo que se está
cuestionando son las bases mismas del capitalismo , de su crisis: ¿Quién debe
pagar y soportar los efectos de la crisis de un sistema que solo beneficia a un
puñado de parásitos en todo el continente, la burguesía y las elites
financieras, a cuyos servicios están los distintos gobiernos de los países
europeos?
La clase dominante y sus payasos
gobernantes en todos los países se equivocan radicalmente si creen que,
mediante la represión, las cargas policiales y las amenazas con sanciones y
cárcel pueden responder al magnifico e inspirador movimiento de lucha que
recorre Europa.
Continúan sin responder a las
cuestiones centrales que están empujando a la lucha a los jóvenes y a los
trabajadores europeos: ¿El capitalismo puede garantizar a partir de ahora que
las familias rabajadoras podrán acceder a una vivienda digna, a tener un empleo
y salario digno, a poder gozar los hijos de los trabajadores el acceso a una
educación pública de calidad, a poder tener un sistema sanitario publico que no
nos mate, a poder tener derecho a pensiones dignas cuando no podamos trabajar,
…?
Tal y como gritaban los manifestantes en la Puerta del Sol de Madrid, al igual que en otras muchas ciudades, “esto es lucha de clases”. Y todas estas preguntas, y muchas otras, serán respondidas mediante la lucha abierta entre la aplastante mayoría de la sociedad, la clase obrera, la juventud, los campesinos y los oprimidos de hoy, frente a las elites dominantes (grandes empresarios, multinacionales, los bancos y el sistema financiero), que en aras a acumular mas y mas beneficios, mas y mas riqueza, nos desean devolver a un pasado bárbaro de existencia. No lo permitiremos, por supuesto.
En el periodo en el que hemos
entrado la clase obrera y la juventud redescubrirá que para que la aplastante
mayoría de la sociedad puede vivir sin recaer en la barbarie capitalista, el
capitalismo debe morir, debe ser derrocado mediante la expropiación y
nacionalización, bajo el control democrático de los trabajadores, de las
grandes empresas, monopolios y los bancos, con el objetivo de que la riqueza
que durante décadas hemos creado los trabajadores día a día sirva para
garantizar unas condiciones de vida dignas para todas y todos.
¡¡ PROLETARIOS DE TODOS LOS PAISES, UNIOS !!
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Excelente análisis de contexto sobre la lucha de clases, pero en américa latina, que tenemos un mismo idioma la juventud presenta una grave precarizacion económica, desconfianza en las instituciones democráticas tradicionales, crisis por la privatización de la educación publica, ya se siente confluencia de luchas en varios países, buscando la coordinación en la lucha anti imperialista en especial contra los gobiernos fascistas que se han impuesto con los algoritmos de los ingenieros del caos a través del escudo de las Américas y los genosidas del MOSSAD nazi. En Colombia ya iniciamos con una jornada el 14 de octubre y preparamos un paro para noviembre del 2026.
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