COMBATIR LA CRIMINAL POLITICA IMPERIALISTA DE TRUMP

 LA LUCHA DE CLASE FRENTE AL IMPERIALISMO

     

        Necesitamos hacernos unas cuantas preguntas necesarias y claves en la presente situación:

 1.        ¿Por qué Maduro se declara prisionero de guerra?

2.        ¿Por qué no fue una captura, sino un secuestro?

3.    ¿Porque el aparato criminal del imperialismo hay que derrotarlo y llevarlo a un tribunal especial internacional por crímenes contra la humanidad?

         El pasado día 3 de enero los Estados Unidos de Norteamérica, utilizando decenas de helicópteros y aviones,procedieron a invadir territorio de Venezuela, descargando una oleada de bombardeos sobre instalaciones defensivas venezolanas en Caracas y otras ciudades, también sobre los aeropuertos del país. Acto seguido el propio Donald Trump anuncio que sus tropas habían apresado al presidente venezolano, Nicolás Maduro y a su mujer, Cilia Flores, los cuales fueron trasladados rápidamente hasta Nueva York, dice que para que sean “juzgados”. 

Puestos ante el juez, Nicolas Maduro declaro en los EEUU: 


    Como es habitual en este tipo de acciones del imperialismo, una enorme nube de informaciones mentirosas surgió rápidamente, intentando arrojar tierra a los ojos de las masas de todo el mundo, escondiendo la verdad. Unas cuantas preguntas básicas surgieron y continúan apareciendo en la mente de todo aquel que quiera pensar mínimamente: Nicolas Maduro se ha declarado como “un prisionero de guerra”, ¿el presidente venezolano ha sido capturado o realmente estamos ante un secuestro?, ¿es licito que EEUU haya realizado estas acciones sobre Venezuela o estamos ante una total subversión del orden y la legalidad internacional?, ¿Cómo fue posible que en cuestión de minutos Maduro y su mujer fueran capturados, sin que hubiera una fuerte resistencia interna de las tropas y los grupos encargados de proteger al presidente?. 

Bien es cierto que el gobierno estadounidense ha intentado, desde el principio, presentar sus ataques contra Venezuela y demás países de la región, como una política de defensa de sus propios intereses, intentando presentar a Nicolas Maduro, a Gustavo Petro (presidente de Colombia), a Claudia Sheinbaum (presidenta de México), como jefes de “Carteles de narcoterrorismo”, como el de “Los Soles”. Donald Trump pone sus en Colombia, en México, ... advirtiendo que EEUU podría iniciar ataques terrestres contra los cárteles de la droga al otro lado del río Grande. "Vamos a empezar a atacar en tierra a los cárteles. Los cárteles están dirigiendo México. Es muy muy triste de ver y darse cuenta de lo que ha pasado en ese país., pero los cárteles lo están dirigiendo y están matando a 250.000 o 300.000 personas en nuestro país cada año" (entrevista en la cadena Fox News). Con todo ello Donald Trump intenta "justificar" el secuestro de Nicolas Maduro y Cilia Flores.

UNA TRAICION INTERNA

 “El rápido éxito operativo de las fuerzas especiales de EE.UU. solo fue posible por una derrota previa, incubada desde dentro”, según algunos Estudios de Análisis Militar desde Cuba, que sugieren que “la captura de Nicolás Maduro ahora es presentada como una advertencia imperial dirigida al conjunto de América Latina”. 

Recordemos como el 11 de abril de 2002 se produjo el golpe de Estado en Venezuela que derrocó al entonces presidente Hugo Chávez, precedido de todo un periodo de gran inestabilidad social y política en Venezuela,  donde la oposición al gobierno se cohesiono, tras el éxito del conocido como “paro cívico”, del 10 de diciembre de 2001, contra de la promulgación de 49 leyes que presento Chávez, en uso de la Ley Habilitante. La Oposición convoco una Huelga General de 24 horas, utilizando a la Confederación de Trabajadores de Venezuela (CVT) y la misma patronal, Fedecámaras. 

Después de enfrentamientos entre manifestantes de la oposición y de partidarios de Hugo Chávez en las mismas puertas del Palacio de Miraflores, donde hubo muertos, los militares intentaron utilizar estos hechos para dar un Golpe de Estado y detener a Chávez.  En respuesta al Golpe, los trabajadores y el conjunto de los oprimidos de Venezuela salieron masivamente a las calles, no reconocieron al nuevo gobierno golpista y obligaron a que dos días después de nuevo Hugo Chávez fuera liberado y puesto al frente de nuevo del gobierno. El 14 de abril de 2002. «Chávez llegó al Palacio de Miraflores en helicóptero", en donde lo esperaban 500.000 manifestantes. La clase obrera venezolana derribo el Golpe de Estado como a un azucarillo y Chávez fue restituido como presidente. 

Ahora hemos visto, en líneas generales, que nadie ha movido un dedo, comenzando por aquellos que desde dentro del propio gobierno y del ejército deberían haberlo hecho. Todo ello indica las enormes diferencias que existen entre lo que fue el gobierno de Hugo Chávez y el de Nicolas Maduro. Por otra parte, para comprender la “facilidad” con la cual los estadounidenses han podido secuestrar al presidente Maduro, todo sugiere que previamente han contado con la inestimable ayuda de "traidores internos en el propio circulo de poder de Venezuela", con los cuales han debido de estar negociando tiempo. 

La operación de los EEUU involucró más de 150 aeronaves y Fuerzas Especiales (Delta Force y Night Stalkers), operación que pone sobre la mesa determinantes fallos críticos, en cuatro pilares fundamentales: 

*Servicios de Inteligencia. 

*Mando y Control. 

*Defensa Antiaérea. 

* Seguridad Presidencial

Como afirman en uno de los estudios de Análisis Militar, “la premisa de que una operación de tan alto riesgo y complejidad haya resultado en una «ejecución de manual» sin resistencia organizada, solo puede explicarse por una metástasis operativa dentro de la cadena de mando venezolana”

Y esa "metástasis" indica, ante todo y sobre todo, que el régimen de Maduro estaba cada vez más lejos de los sentimientos y las necesidades de las masas, y que internamente estaba sufriendo un proceso de descomposición, que finalmente lleva al derrumbe.

En todo caso la resistencia al secuestro provino de 32 combatientes cubanos de la guardia del presidente, los cuales fueron asesinados por las fuerzas norteamericanas cuando cumplían con su deber de proteger al presidente. Eran parte del Batallón de Honor Presidencial. Pero todo lo demás del Sistema de defensa venezolano permaneció “apagado e inactivo”, lo cual sugiere una traición interna, que provoco “ese apagón deliberado”. Las primeras medidas adoptadas por la nueva presidenta del país, Delcy Rodríguez, irían en esa dirección: ha ordenado destituir y detener al general que estaba a cargo de la seguridad de Maduro, el General Javier Marcano Tábata, quien ejercía como Comandante de la Guardia de Honor Presidencial de Venezuela. 

Sin embargo, ante los hechos que hemos y estamos viviendo —bombardeos en territorio venezolano y captura (secuestro del presidente Nicolás Maduro, y su mujer, por fuerzas estadounidenses de elite), no marcan el final de los acontecimientos en Venezuela y del conjunto de la región, sino una clara demostración de que hemos entrado en un nuevo proceso, en un nuevo periodo, que se está caracterizando no por la diplomacia, sino por la cruda imposición imperialista a los pueblos oprimidos, que a su vez empuja hacia adelante la lucha por la liberación del yugo de opresión. 

Ante todos estos hechos que hemos presenciado multitud de juristas de todo el mundo, de los mismos foros de los organismos internacionales e incluso de algunos medios especializados, están concluyendo casi unánimemente: “lo que hemos visto constituye una fragante violación grave del Derecho Internacional”. Todo ello basado en los siguientes argumentos centrales: 

        1. Prohibición del uso de la fuerza (Artículo 2.4 de la Carta de la ONU) 

El bombardeo de un Estado soberano sin autorización del Consejo de Seguridad, ni consentimiento del propio Estado, viola la Carta de Naciones Unidas, que prohíbe el uso de la fuerza salvo en dos casos:

·       Autodefensa frente a un ataque armado.

    ·        Autorización del Consejo de Seguridad.

Ninguna de estas condiciones se cumplió según los análisis de expertos.

2. Capturar o secuestrar a un jefe de Estado en un ejercicio ilegal

 Los juristas consultados por varios medios coinciden: un Estado no puede capturar al jefe de Estado de otro país. Esto vulnera:

 ·        La inmunidad personal de los jefes de Estado.

        ·        El principio de igualdad soberana entre Estados.

        ·        La prohibición de intervención en asuntos internos.

Según El Independiente, la captura de un presidente extranjero en ejercicio es “ilegal y contraria a los principios fundamentales de la ONU”.

           3.     La ONU advierte que la operación contraviene el Derecho Internacional

        El Secretario General de la ONU subrayó que la intervención militar estadounidense no respeta la Carta de Naciones Unidas y contraviene el Derecho Internacional, recordando la obligación de todos los Estados de respetar la soberanía y la paz internacional.

            4. Bombardeos + captura = agresión

 Según expertos citados por El País, la operación militar constituye una agresión, la forma más grave de uso ilegal de la fuerza, y un intento de controlar a un Estado del Sur Global, lo que agrava la violación jurídica y política.

 5. ¿Secuestro? - ¿Detención ilegal?

Varios análisis califican la acción como secuestro, ya que:

 ·        No existe base jurídica internacional.

        ·        Se realiza mediante fuerza militar.

        ·        Se ejecuta fuera de cualquier procedimiento judicial válido.

 Medios como Radio Caribe, entre otros, lo describen como "un peligroso precedente” que amenaza el orden mundial y la soberanía estatal. “Animal Político” también concluye que la detención “viola el derecho internacional” tras los bombardeos y operaciones militares sin legitimidad jurídica.

Conclusión jurídica (Según el "Derecho Internacional"):

 ➡️ El bombardeo es ilegal.

No existe justificación válida bajo la Carta de la ONU.

➡️ La captura de Maduro es ilegal.

Viola la inmunidad de jefes de Estado y la soberanía venezolana.

 ➡️ La operación conjunta constituye un acto de agresión.

Es una de las violaciones más graves del orden jurídico internacional.

 Fuentes

·        El País – Juristas consideran la captura una violación del Derecho Internacional.

·        El Independiente – “¿Puede un país capturar al presidente de otro? No.”

·        Radio Caribe – “El secuestro de Maduro viola el derecho internacional.”

·       Europa Press – La ONU afirma que la intervención contraviene el Derecho Internacional.

·       Animal Político – “La detención de Maduro fue ilegal.”

         Curiosamente tras la nube de propaganda inicial del imperialismo, el mismo Donald Trump está limpiando de mentiras el ambiente: las autoridades norteamericanas comienzan a reconocer que, tal y como por ejemplo el presidente Gustavo Petro había afirmado previamente, el Cartel de los Soles no existe. Igualmente, todo parece indicar que las acusaciones que se realizaron contra Nicolas MaduroCilia Flores, por NARCOTERRORISMO, están decayendo. 

        Pero para los incrédulos, dejamos hablar al propio Trump sobre sus perspectivas y objetivos: En una entrevista con el diario estadounidense 'The New York Times', publicada este jueves, Trump ha afirmado "espero a que la Administración supervise Venezuela y extraiga sus recursos petrolíferos durante años". Preguntado por los plazos, "¿Tres meses? ¿Seis meses? ¿Un año? ¿Más?, responde que Sólo el tiempo lo dirá, Yo diría que mucho más tiempo", afirma Trump que "reconstruiremos Venezuela de forma muy rentable, vamos a usar petróleo y vamos a recibirlo. Estamos bajando los precios del petróleo".       

           Es importante destacar que, desde muy al principio, tras el secuestro de Maduro, Trump comenzó a hablar claramente de su mayor interés: que las empresas norteamericanas tomen el control del petróleo venezolano, e incluso ha dado cifras de objetivos: 50 millones de barriles de petróleo venezolano, que las empresas de EEUU venderán a precio de mercado.

         Todo ello hace comprensible que, en estos momentos, "el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, ha firmado este miércoles un decreto que ordena la retirada de Estados Unidos de 66 organizaciones internacionales, 31 de ellas vinculadas a la ONU", porque según dicen "ya no sirven a los intereses estadounidenses".

     Para ponernos en contexto y en situación: usted esta armado hasta los dientes y en su edificio, usted acude a casa del vecino, le derriba la puerta, le pone unos rifles en la cabeza y se lo lleva a un cuarto, que usted adapto como prisión. Cualquiera le diría que usted no capturo a su vecino, sino que lo secuestro violentamente y que por tanto es usted un criminal, que usando usted la fuerza a violado los derechos fundamentales de su vecino y del edificio al completo, al que usted asustó lo suficiente para que no interfiriera en sus acciones. Eso es justamente lo que hemos visto en la actuación de EEUU en Venezuela.

Independientemente de que nosotros defendemos el legítimo derecho de la clase trabajadora venezolana luche en contra del gobierno de Maduro, el cual traiciono la revolución bolivariana y permitió el enriquecimiento de una elite de funcionarios y del ejercito venezolano, nosotros que luchamos y defendemos la necesidad de que los trabajadores venezolanos logren imponer un gobierno de los trabajadores y los campesinos pobres de Venezuela, expropiando a la oligarquía, a la burguesía y a los banqueros, para poder planificar democráticamente la economía en beneficio de la aplastante mayoría de la sociedad, nosotros tenemos la obligación de clase fundamental de llamar a la propia clase obrera venezolana, y de todos los continentes, situada al frente de todos los sectores oprimidos de la sociedad, a entablar una lucha a muerte en contra de la agresión imperialista norteamericana en Venezuela, que solo persigue allanar el camino, dejando impoluto de trabas, para que las multinacionales estadounidense saqueen hasta el último litro de petróleo y demás recursos naturales del país, para beneficio de los poderosos, de Washington, Caracas, Bogotá, Berlín o Madrid …

Como una clara demostración de que a lo que asistimos es aún ilegitimo intento del gobierno de Donald Trump, el gobierno de los capitalistas norteamericanos, de imponer sus intereses por encima de cualquier otra consideración, ayer mismo Trump declaro que el nuevo gobierno de Caracas debe cortar sus acuerdos económicos China y Rusia. Como hemos explicado desde el principio, estamos ante una desesperada batalla mundial del imperialismo USA por evitar seguir perdiendo posiciones e influencia en el mundo, frente a dos de sus principales rivales económicos en el mundo.

 Y en una continuación de la política de amenazas, bombardeos y secuestros de presidentes legítimos de países, Donald Trump con su capa imperial se atreve a amenazar con repercusiones más graves en contra de Delcy Eloína Rodríguez Gómez, la vicepresidenta del gobierno venezolano que asumió en estos días la presidencia, a a la que Trump quiere imponer obediencia ciega.

 Y lo mismo hace con presidentes de otros países, como a Gustavo Petro de Colombia, al cual recientemente des-certificaron y le retiraron la Visa, y al cual amenazan con planes de “entrar a Bogotá para detenerlo”, y todo ello con el apoyo de los reaccionarios y mercenarios uribistas, con sus candidatos presidenciales al frente, que ya se sienten perdedores en las próximas elecciones presidenciales.

 En su mundo de ansias y ensueños imperiales de expansión a costa de todos los demás, incluso Donald Trump se está atreviendo a amenazar a Dinamarca, y con ello a la Unión Europea, y dice querer tomar el control de Groenlandia, en propiedad, para los EEUU, porque lo considera un enclave estratégico para los intereses imperialistas estadounidenses, y sus ansias por tomar control de los recursos naturales que existen.

 TENEMOS QUE DAR LA BATALLA

      Cuando Nietzsche escribió la obra "El Loco", para el periódico Gay Science en 1887, escribió allí que "los dioses antes de matar a un hombre lo vuelven loco". Este parece ser el caso entorno al representante de los poderosos norteamericanos, Donald Trump.  No congraciándose con la realidad objetiva del claro y evidente declive del imperialismo norteamericano, sobre todo en relación al creciente papel que están jugando sus rivales más directos, como China, Trump parece haber perdido “la razón” y amenaza con llevarse por delante todo el orden internacional, que los propios EEUU construyeron durante décadas, tras la II Guerra Mundial. Pero como vemos, la politica de Trump no es un problema psiquiátrico, sino que en cada paso defiende plenamente los intereses vitales del imperialismo estadounidense, del 1% de los superricos de EEUU, que se resisten a perder su hegemonia en el mundo.

 Y paradójicamente, en líneas generales, estamos viendo como todos los gobiernos, de los cinco continentes, más allá de alguna que otra condena moral, dicha con la boca nerviosa, contra la política de Trump, y son incapaces orgánicamente de llevar a cabo ninguna acción firme en defensa de los venezolanos, y de los demás países amenazados por Trump, al igual que no hicieron, ni hacen, nada en la practica en contra del brutal genocidio del sionismo israelí en contra del pueblo palestino, masacrado en la Franja de Gaza.

 Y como no hay dos sin tres, en líneas generales, estamos viendo a los llamados dirigentes de la izquierda en todo el mundo, sindical y políticamente, hacer algunas muecas de protestas en contra de la subversión de todo lo establecido por parte de los estadounidenses, pero asustados y paralizados a la hora de tomar medidas firmes de condena al imperialismo USA, y de apoyo firme al pueblo venezolano. Ni siquiera están siendo capaces, más allá de gobiernos como el de Petro en Colombia, a condenar con claridad a Trump y los intereses de clase que defiende con su política.

 Es el momento de que la clase obrera internacional tomemos estos asuntos en nuestras manos. Tenemos que ser capaces de llevar a Donald Trump frente a los organismos internacionales de justicia, acusándolo de lo que es: “un criminal de guerra que está cometiendo claros crímenes de lesa humanidad”.

Pero al mismo tiempo tenemos que decir que para parar esta espiral creciente de agresiones del imperialismo norteamericanos en contra de países y regiones enteras, solo podemos confiar en nuestras propias fuerzas, en nuestra movilización consciente como clase explotada por el capitalismo, por el imperialismo en su etapa de desarrollo moderno.

 Y siendo claros, comenzando por la clase obrera venezolana al frente del conjunto de los oprimidos, es necesario buscar los medios y la forma de lograr el armamento general de los trabajadores en Venezuela, para defendernos frente a las agresiones de Trump y para luchar contra la oligarquía criolla cómplice, arrebatándoles sus latifundios, empresas y bancos, comenzando la tarea central que tenemos por delante: la transformación socialista de la sociedad. Comencemos esta tarea y ello será un faro al cual se unirán los explotados de toda Latinoamérica, de África, Europa y de la propia Norteamérica.

 ¡¡ EL CAPITALISMO NOS OPRIME Y MATA !!

¡¡ CAMBIEMOS DE BASES A LA SOCIEDAD !!


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