ESTALLIDO SOCIAL EN IRAN
EL REGIMEN DE LOS MULÁS EN EL AIRE
LA LUCHA POR EL FUTURO EN ORIENTE MEDIO
Por Salvador Pérez
13/01/2026
Este acontecimiento casi ha cogido al
mundo por sorpresa, en unos momentos en donde todos los focos estaban centrados
en la agresión imperialista de los Estados Unidos sobre Venezuela y las
constantes amenazas a otros países, como Cuba, Colombia, México o Groenlandia,
en un mundo aun recordando el genocidio del sionismo, con el apoyo
norteamericano y europeo, a los palestinos en Gaza, que ha movido todos los
cimientos en Oriente Medio. Todos estos acontecimientos giran entorno a la
lucha encarnizada que vive el planeta entre las potencias imperialistas por la
hegemonía mundial, entre los EEUU por un lado y China por el otro.
Los oprimidos en todo el mundo
tenemos la necesidad de abordar un serio análisis de todos estos
acontecimientos, desde un punto de vista de los intereses de nuestra clase, con
una visión y perspectiva internacionalista, al objeto de poder organizar la lucha
en todos los países desde el objetivo de la transformación socialista como una
alternativa al creciente mundo de caos y crisis del capitalismo mundial. Como
tantas veces ocurrió en la historia, lo peor que puede vivir el movimiento
obrero internacional es dejarse de influenciar por las ideas y la propaganda de
la clase dominante, en el contexto actual de los imperialistas estadounidenses
o chinos, en donde vemos que ambos loques defienden intereses de “sus clases
dominantes en el poder”.
En Irán, gobernado con la mano de
hierro reaccionaria de los Mulás, en los últimos meses hemos asistido a un
recrudecimiento, con fuerza, de la crisis económica y social, que finalmente se
ha transformado en crisis política. Los precios de los productos se han
disparado, en una carrera sin fin. La inflación esta desbocada. Oficialmente la
tasa de inflación está en el 40%, pero realmente en la vida cotidiana es mucho
peor aún si cabe, con los precios de los productos básicos duplicado y en
algunos casos hasta triplicado.
Junto a ello el valor del Rial, la
moneda iraní, se está desplomando, con una fuerte devaluación. Para hacernos
una idea más aproximada, en noviembre de 2025 la tasa de cambio en el mercado
era de 600.000 riales por dólar, pero ya en enero de 2026 el cambio se sitúa en
1,4 millones de riales por dólar, lo que representa casi una brutal caída de un
75% del valor. Todo ello tiene el efecto inmediato de generar un empobrecimiento
galopante del conjunto de las masas iraníes.
En este contexto, las actuales
protestas en Irán comenzaron el pasado 28 de diciembre, cuando en principio un
gremio que destaco en estos años por ser un apoyo de los Mulás, los
comerciantes del “Gran Bazar de Teherán”, comenzó a manifestarse para
protestar por la carestía de la vida. En un principio, hasta aquí, nada hacía
pensar que los acontecimientos tomaran el camino que hemos visto, ya que por si
los comerciantes no constituyen una fuerza revolucionaria.
Pero sin embargo, las condiciones
explosivas en las que vive la sociedad inari hizo que las protestas de estos
comerciantes sirvieran como pistón que canalizó todo el vapor ardiente de las
caderas de la sociedad: inmediatamente otros sectores de la sociedad vieron
abrirse la puerta de la lucha como alternativa ante los problemas existentes,
comenzando por la juventud y las mujeres, que al sumarse a la lucha imprimieron
un carácter nacional a la lucha. Como un verdadero reguero de pólvora las
movilizaciones en Teherán se extendieron hacia más de 100 ciudades distintas,
en 31 provincias de todo el país.
Desde el principio se vio la voluntad
del régimen de no permitir las movilizaciones populares, mandando a las fuerzas
policiales a reprimirlas salvajemente. Y el movimiento ha aprendido de la
experiencia de estos años atrás, viéndose en las manifestaciones elementos de
autodefensa de los manifestantes frente a la represión policial.
En el año 2022 fuimos testigos del levantamiento
de masas en protesta por la muerte de Mahsa Amini, una joven kurda detenida por
la “Policía Moral” del régimen, dijeron que por llevar mal puesto su hijab. En
aquel momento las fuerzas represivas del régimen fueron conscientemente violenta,
provocando más de 550 asesinados y no menos de 20.000 personas detenidas. De
aquellas lecciones han aprendido los manifestantes hoy, y hemos podido ver enfrentamientos
en las calles, con manifestantes armados defendiéndose de las fuerzas
policiales.
“La necesidad en ocasiones se
expresa atreves del accidente”, es una ley. O como más concretamente lo
expreso Federico Engels, cuando decía que “en ocasiones pasan años en los que
parece no ocurre nada, pero la situación se transforma dialécticamente, y vemos
semanas y hasta días, en lo que ocurren acontecimientos que parecen años”. Las
masas iranies llevan años soportando retrocesos sociales, privaciones de todo
tipo, junto a una fuerte represión estatal, seguida de más represión, que
incluye la practica anulación de cualquier elemental derecho democrático.
En estas condiciones el “topo de la
revolución”, silencioso, continúa haciendo su trabajo: a cada paso las bases de
apoyo sociales de la dictadura de los Mulás se han ido y se está evaporando,
dejando al gobierno con el único bastión de apoyo en el ejército y las fuerzas
represivas de la policía.
Como tantas veces antes hemos visto
en este tipo de procesos, el régimen inicialmente busco “dar caramelos” a los
manifestantes, haciendo algunas pequeñas concesiones, al objeto de intentar
calmar el creciente ánimo de rabia y furia: el gobierno de los Mulás dijo que
aprobaría un subsidio de 7 dólares mensuales para 71 millones de personas,
con lo cual presencia cubrir el crecimiento de los precios. Simplemente los
manifestantes vieron en estas concesiones una tomadura de pelo más y ese tipo
de ofertas arrojo más gasolina al fuego de las movilizaciones.
La
economía capitalista iraní en los últimos 15 años, al menos, muestra un
panorama de profunda crisis, que por supuesto las alianzas y acuerdos del
régimen con China no ha logrado revertir. Según datos del Banco Mundial, el
PIB de Irán se ha podido contraer un 4,4% en 2025, tras un decrecimiento del
0,6% en 2024. El capitalismo iraní enfrenta las consecuencias de la caída de
los precios del petróleo en los mercados internacionales, que además está
vendiendo ahora casi en exclusiv a a China, la India y Rusia, países que no
aceptaron las sanciones impuestas por los EEUU y que desde entonces consumen el
80% del petróleo iraní, no al precio que tuvo en el pasado, de 100 dólares
el barril, sino a los 55 dólares/barril actual. A todo ello se suman los
fuertes efectos económicos que han provocado y provocan las señaladas sanciones
impuestas por el imperialismo norteamericano.
Además, debemos entender el papel que
desempeña la existencia de una reaccionaria y parasita clase burguesa iraní,
que chupa el grueso de los recursos del Estado también, hace que sea muy
difícil que el capitalismo iraní pueda salir de su crisis. El gobierno de los
Mulás, alineado con la burguesía, impone una y otra vez que el peso de la
crisis siempre recaiga sobre los hombros de los trabajadores de la mayoría
empobrecida de la población, practicando una política de constantes y
permanentes recortes sociales e imponiendo a cada paso peores condiciones de
vida para la mayoría. Esta es una receta acabada para los estallidos
revolucionarios.
Una suma de caída de los ingresos en
divisas, junto con el aumento del déficit del Estado, fue respondido por el Gobierno
imponiendo más y más políticas de la llamada “austeridad”, con recortes
sociales presupuestarios en los años 2024 y 2025, que no lograron solucionar
nada, pero lo agravo todo. En el Presupuesto de 2026-2027, el gobierno ha
subido los impuestos a las pequeñas empresas, mientras ha recortado las
pensiones y los salarios a los funcionarios. Otro litro de gasolina al fuego
social, creando el caldo de cultivo idóneo para la explosión social que estamos
viendo.
¿Soluciona la situación la alianza con China?
Como trasfondo de toda esta situación
debemos destacar un hecho de la realidad objetiva: China ha creado en estos
años vínculos comerciales con Teherán muy firmes, en contestación a la
permanente política de sanciones de los EEUU. El gobierno iraní y China han
firmado para los próximos 10 años acuerdos de inversiones por valor de 400.000
millones de dólares, pasando Irán a suministrar su petróleo fundamentalmente a
los chinos.
Pero resulta toda una respuesta
concreta a aquellos que desde teóricas posiciones de “izquierdas” plantean como
solución a los problemas de las masas en estos países, el llegar a estos
acuerdos con el país que llaman del “socialismo de mercado”, observar como
todos estos vínculos de Irán con China están lejos de haber siquiera aliviado
las cada vez peores condiciones de vida de las masas iranies. Esta es una
respuesta fulminante a las posiciones de quienes niegan el carácter
imperialista de China, a quienes ven a los chinos como “país solidario de los
pueblos”.
Aquellos que son incapaces de ver más
allá de la superficie, de los espejismos y la propaganda del imperialismo, sea
norteamericano o chino, deben estar con las narices quemadas tras los últimos
acontecimientos en la escena mundial, con la situación dramática para las masas
en America Latina tras los acontecimientos en Venezuela, lo que estamos viendo
en todo Oriente Medio, en donde al genocidio en Gaza le siguen los
acontecimientos convulsivos en Irán. Entre otros hechos.
Lo hemos dicho y lo repetimos: toda
la situación mundial esta marcada por la creciente lucha de los poderes
imperialistas en pugna por asentar un nuevo reparto de las hegemonías mundiales
y las áreas de influencia de las distintas potencias. Y el papel de EEUU es
absolutamente el de una tremenda fuerza reaccionaria, pero no menos que el
papel que juega China o Rusia, los cuales son cómplices de toda esta situación.
Tras el ataque imperialista a
Venezuela, incluyendo el secuestro de Nicolás Maduro, Donald J. Trump también
ha comenzado a gritar y a amenazar nuevamente al gobierno iraní, pretendiendo
hacernos creer que está preocupado por los indefensos “manifestantes”, a los
cuales alienta con que “tomen las instituciones, que la ayuda ya está en
camino”. Este “nuevo demócrata” se olvida de que hace tan solo siete meses su
ejército y el israelí estuvieron bombardeando “instalaciones nucleares iranies,
en ejercicios que duraron 12 días.
Si Trump entra en Irán, destituye el
gobierno de los Mulás e impone un gobierno títere a los EEUU, ello sería un
fuerte golpe a China, pero desde el principio advertimos que por supuesto no
será nada progresivo para las masas. Como en el caso de Venezuela explicamos,
en el caso concreto de Irán debemos insistir en ello: es central que,
comenzando por la clase obrera iraní, comencemos a rechazar con rotundidad las,
por ahora, amenazas y planes de intervención del imperialismo estadounidense en
Irak. En caso de que el imperialismo del imperialismo norteamericano derrote al
régimen de los Mulás solo lo hará para beneficio de los imperialistas
norteamericanos y sus ansias de más y más beneficios. Las masas iranies saldrán
perdiendo y en la única lucha en la que pueden ganar es llevando a cabo una
firme lucha por derrocar al capitalismo iraní, que el pueblo tome en sus manos
el poder, bajo la perspectiva de la transformación socialista de la sociedad.
Todo indica que los próximos días,
las próximas semanas, serán clave para comprobar en que sentido evolucionan los
acontecimientos. El régimen de los Mulás no tiene un miligramo de progresivo,
sino todo lo contrario. Representa a una clase dominante burguesa tremendamente
reaccionaria, al igual que los intereses de una casta burocratizada de
funcionarios que viven de la corrupción generalizada saqueando a cada paso al
propio Estado. Pero la perspectiva del imperialismo no es en absoluto más
progresista: representan las ansias de norteamericanos y chinos de quedarse con
el petróleo iraní y condenar a la miseria a las masas.
En este sentido la única salida progresiva ara las masas en Irán y en el conjunto de Oriente Medio es la lucha por acabar con el capitalismo, luchando por establecer una Federación Socialista de los puebles de Oriente Medio, como parte en el futuro de una Federación Socialista Mundial. Socialismo o barbarie, aquí esta el dilema para la humanidad en los próximos años y décadas.




Buen día. Por lo visto un momento de crisis utilizado por USA e Israel para promover una desestabilización, intentar derrocar el gobierno y tratar de restablecer la monarquía del Sha. Es el tipo de procedimientos yankis que pretenden domesticar a Iran y crear un régimen al servicio de USA. TRUMP está tratando de "refundar" el imperialismo.
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