CRISIS ECONÓMICA, SOCIAL Y POLITICA EN ALEMANIA

 LA CRISIS DE GOBIERNO ALEMAN

¡¡ LA REVOLUCION ESTA DE VUELTAS !!

Por Salvador Pérez

UNA “CRISIS NO COYUNTURAL”: CONTRADICCIÓN CENTRAL CAPITALISMO ALEMÁN

 Durante los últimos tres años hemos visto un claro estancamiento d ela economía alemana, con una caída de exportaciones, un aumento de las quiebras empresariales y lo que los analistas burgueses llaman un claro “deterioro del clima empresarial”.

Todo esto no es un accidente:

  • Alemania es una economía altamente dependiente de la exportación de mercancías de alto valor añadido y ello es un modelo que “solo funciona mientras que esa base económica mantenga una clara ventaja competitiva en la esfera internacional.
  • Desde el año, al menos, 2017, hemos asistido a una caída de las cuotas de mercado, a lo que se suma el aumento de las presiones arancelarias por parte de los Estados Unidos, que finalmente han visto evaporar y erosionar las ventajas de la economía alemana.

El capitalismo alemán ha entrado en una etapa, en una fase, en donde las Tasas de Ganancias están en fuerte caída, en sectores claves para la economía del país: automoción, química, ingeniería mecánica.

La respuesta del capital está siendo una fuerte presión sobre el Estado, al objeto de poder restaurar la rentabilidad empresarial, todo ello a costa de “reformas estructurales”, que en el lenguaje normal no significa otra cosa que imponer recortes y reducciones de los costes laborales y los presupuestos sociales.

 EL ESTADO, GESTOR INTERESES DEL CAPITAL: CAE LA MÁSCARA DE “ACTOR NEUTRAL”

 La crisis del capitalismo en última instancia acaba expresándose en crisis no solo economía, sino social, cultural y política. Lo estamos viendo en estos momentos en Alemania, en donde el Gobierno amenaza con saltar por lo aires: ¿Qué hacer?, siempre es la pregunta y ante la respuesta los principales actores del gobierno, democristianos y socialdemócratas, aparecen divididos, con diferencias a la hora de como abordar los ataques a la mayoría al objeto de evitar una explosión social: aparecen como representantes de la clase dominante con temores a como ejecutar la mal llamadas “reformas”, al tiempo que la Patronal les exige “más y más ambición”, “reformas más profundas”, que lleve el grueso fundamental d ellos recursos estatales hacia los bolsillos de los grandes empresarios y banqueros alemanes.

Sobre la base de los datos y acontecimientos que estamos viviendo, el mundo idílico de los reformistas, que siempre pretenden aspirar a lograr mejorar las condiciones de vida de la mayoría desde dentro del Sistema capitalista, se evaporan y desaparecen de golpe. Toda la realidad queda al desnudo:

  • Es patente que el Estado no es un árbitro imparcial, sino un instrumento en manos de la clase dominante para garantizar las condiciones de acumulación del capital y garantizar permanentemente los altos beneficios a las elites.
  • Las elites empresariales están ejerciendo una presión determinante para imponer desde el gobierno fuertes “reformas”, que son claramente fuertes recortes, en las pensiones, los subsidios energéticos y, todo ello, acompañado de las conocidas como “rebajas fiscales al capital”, en donde todo ello expresa que los capitalistas quieren los recursos del Estado para “socializar las pérdidas y privatizar las ganancias”.
  • El gobierno ha entrado en una “parálisis política absoluta”, que refleja no un fallo técnico, sino la exposición y la expresión de las contradicciones internas entre fracciones del capital (los intereses del capital industrial exportador, del capital financiero, capital energético, …), que, con muchos intereses en común, también tienen sus diferencias. Entre los intereses comunes está el que los efectos de la crisis capitalista sean colocados sobre los hombros y la espalda de la clase trabajadora.

EL MODELO EXPORTADOR ALEMÁN EN CRISIS: UNA CRISIS DEL IMPERIALISMO EUROPEO

 En la economía alemana uno de cada cuatro empleos depende de las exportaciones. Es por ello que la política de aranceles agresivos de la Administración Trump en los Estados Unidos esta haciendo “cada vez más imposible” operar en el mercado internacional.

Alemania construyó su hegemonía europea, como principal potencia económica dentro de la Unión Europea, sobre las bases de superávits comerciales estructurales, con una política férrea de disciplina fiscal y con la siempre recurrente política de contención de los salarios de la clase trabajadora.

Todo ello esta saltando por los aires, en lo que supone un autentico cierre de etapa, cuando el “mercado global es cerrado” a golpes de mayores aranceles, reindustrialización de EE.UU., aumento de la competencia de China. Todo ello esta teniendo unas consecuencias que muestran a la burguesía alemana que el modelo se vuelve inviable.

El imperialismo económico alemán ha estado acostumbrado a dominar Europa gracias a su permanente expansión en el mercado mundial y ahora dialécticamente comprueban que no son ellos quienes controlan ese mercado externo, del cual dependen por entero.

INFLACIÓN Y PÉRDIDA DE PODER ADQUISITIVO: MECANISMOS DE TRANSFERENCIA DE RIQUEZA

 En estos momentos estamos viendo como el conjunto de los sueños de la prosperidad capitalista están siendo duramente golpeados por la realidad objetiva de un Sistema en crisis global. La mayoría de la población alemana esta viendo la crisis no en las páginas de El Capital de Marx, sino en el terreno concreto de las condiciones de vida, del día a día. En el último periodo los alimentos se han encarecido un 37%, desde 2019, al tiempo que la inflación continúa situada en cifras oficiales por encima del 2%.

Las familias trabajadoras alemanas, como en todo el mundo, saben perfectamente que la inflación no afecta a todas las clases sociales por igual:

    • Para el capital, la inflación es utilizada como mecanismo para restaurar márgenes de ganancia.
    • Para la clase trabajadora, implica reducción del salario real.

La persistencia de las subidas de precios, aún cuando oficialmente nos dicen que la inflación esta bajando, no es otra cosa que una forma concreta que tienen los capitalistas de continuar su proceso de acumulación por desposesión a la mayoría de la sociedad.

“AJUSTES ESTRUCTURALES” AL MERCADO LABORAL: EL DISFRAZ DE LA “CRISIS”

En el último periodo se han destruido en Alemania no menos de 50.000 empleos en uno de los sectores importantes de la economía del país: la automoción. Algunos estrategas y estudios hablan ya de la posibilidad de que en este próximo periodo veamos una cifra de desempleados que superen los 3 millones, algo que golpeara la conciencia de la clase trabajadora.

Esta sistemática destrucción de empleo no es algo colateral, desde el punto de vista marxista ello constituye un claro intento por parte de la burguesía de usar el desempleo como un mecanismo disciplinario más, mediante el cual aumentar los niveles de explotación de la clase obrera.

La burguesía esta utilizando las llamadas políticas de “transición tecnológica”, como lo son los vehículos eléctricos y demás avances en la automatización, por ejemplo, para reducir fuerza de trabajo, aumentando la productividad, presionando con ello para que los salarios bajen y condiciones laborales empeoren (ritmos de trabajo y aumento de las jornadas).

               En todo caso el desempleo siempre es utilizado por la burguesía para mantener un amplio ejército industrial de mano de obra de reserva, que logra debilitar la capacidad de negociación de los trabajadores en las empresas y sectores.

PLAN INVERSIONES PÚBLICAS: ¿RESCATE SOCIAL O UN SUBSIDIO A GRAN ESCALA PARA EL CAPITAL?

 El gobierno tenía previsto invertir unos 133.000 millones de euros en infraestructuras, en planes ya establecidos y que no necesariamente generaran un mayor impulso a la situación económica. Junto al control que los grandes empresarios quieren ejercer sobre esas partidas ya planificadas, están planteando la reducción de los subsidios energéticos, que según ellos benefician a sectores que “no lo necesitan necesariamente” y que desde luego ellos tienen en mente transferirlos hacia ellos directamente, hacia sus balances económicos.

Todo parece claro en indicar que el Estado burgués alemán no invierte para transformar la estructura productiva, que además muestra signos evidentes de tener sobrecapacidad productiva instalada, sino que lo hace para sostener artificialmente la rentabilidad del capital.

               Estos burgueses, siempre dispuestos a explicar que “el Estado no debe inmiscuirse en la economía productiva”, ahora están imponiendo al gobierno que los recursos públicos vayan hacia sus bolsillos directamente. Los subsidios a la electricidad industrial y por supuesto, las rebajas fiscales que defienden con firmeza no son otra cosa que formas “elegantes” de decirnos que los recursos públicos sean transferidos hacia empresas privadas.

               Y por supuesto, el beneficio privado es el beneficio. Los empresarios y banqueros no aceptan que ello sea discutido. Y por ello no quieren ni oír hablar de “Proyectos de transición ecológica o social”: la apuesta de los burgueses en esta situación es la de mantener vivo el modelo actual, que a ellos les reporta enormes cantidades de beneficios privados.

🧠 ALGUNAS CONCLUSIONES

La actual crisis alemana, en la cual es posible que veamos la próxima caída del actual gobierno de colaboración de clases, no es para nada un bache temporal, sino una clara manifestación de al menos lo siguiente:

  • La caída de la tasa de ganancia en sectores estratégicos.
  • La crisis del modelo exportador en un mundo multipolar.
  • La ofensiva del capital para restaurar rentabilidad mediante reformas regresivas.
  • La intensificación de la explotación vía inflación, desempleo y precarización.
  • La incapacidad del Estado para resolver contradicciones que son estructurales al capitalismo.

Desde el punto de vista de los intereses generales de la clase trabajadora, Alemania entra a pasos firmes en una fase en donde las contradicciones internas del capital chocan con los límites externos del mercado mundial, que genera una profunda crisis que no se resolverá sin una reconfiguración profunda de su modelo económico y social. En última instancia, toda la situación será determinada por la evolución de la lucha de clases, en donde de nuevo la clase obrera alemana tendrá la oportunidad, no una sino en varias oportunidades, de tomar el poder en sus manos y de iniciar el camina hacia una sociedad basada en la igualdad y la justicia social, lejos del capitalismo en crisis.

Comentarios

Entradas populares de este blog

¡¡ LIBERTAD ESTUDIANTES DETENIDOS EN BOGOTA !!

MENSAJE A JORNADAS POR LA LIBERTAD Y LA PAZ EN COLOMBIA

“EL TRAVIESO”: EL OCULTO NARCOTRAFICANTE URIBE