FIRMAN LA PAZ Y PREPARAN LA GUERRA
Un Alto el fuego Hipócrita en Gaza
Lucha CONTRACORRIENTE
GRUPO OPERARIO INTERNACIONALISTA - Palavra Operaria
BRIGADA JURIDICA EDUARDO UMAÑA MENDOZA
Donald Trump ha anunciado que se ha alcanzado un “acuerdo de paz”, en Egipto”, entre los negociadores de Israel y de Hamás. Inmediatamente hemos comenzado a ver celebraciones, tanto en Gaza como en Israel, al igual que en otras partes del mundo. Hasta cierto punto ello es lógico, sobre todo entre la población de Gaza, que enfrentaba una más que probable muerte, sino por los bombardeos, por el hambre.
Acuerdo de Paz de Trump
Jalil el Haya, líder de la delegación palestina en las negociaciones, afirmo el jueves noche, en Al Yazira, que “he recibido garantías de mediadores y de Estados Unidos de que el conflicto no se reanudará y que el alto el fuego será permanente. Gaza ha obrado milagros en soledad y ha sanado sus heridas, ha luchado contra Israel con valentía y una audacia sin precedentes”.
Por su parte, Netanyahu ha declarado que es "un gran día para Israel. Mañana convocaré al gobierno para ratificar el acuerdo y traer a casa a todos preciados rehenes. Agradezco de todo corazón al presidente Trump y a su equipo su compromiso con esta sagrada misión de liberar a nuestros rehenes, agradezco también coraje y sacrificio de los soldados y de las fuerzas de seguridad israelíes” y añadió que "Si Dios quiere, juntos seguiremos logrando todos nuestros objetivos y ampliando la paz con nuestros vecinos".
Unas preguntas nos surgen de inmediato: ¿Han resuelto el problema fundamental que garantice “la paz” ?, ¿Se solucionan realmente los problemas para los palestinos? Como siempre tratamos de hacer no nos dejaremos arrastrar por impresiones superficiales o emocionales, sino que trataremos de decir la verdad, aunque esta no sea asumible más fácilmente la verdad sea dura en ocasiones.
Generalmente hacer esto es lo más difícil, pues lo más cómodo seria dejarnos arrastrar por las “celebraciones y discursos vacíos” reinantes. Pero estamos convencidos de que incluso los avances más pequeños que se puedan producir son el producto de las luchas de masas que hemos visto de país a país y en el objetivo de que los trabajadores puedan mantener las espadas en alto, es necesario que comprendan la pura y simple verdad.
El propio Donald Trump ha explicado que “el acuerdo no es de paz”, sino la “aprobación de una primera fase”. Por tanto, no deberíamos tirar campanas al aire de forma rápida. Pero, es más, contrariamente a lo que escuchamos cesantemente de boca de los palmeros de Trump, “el acuerdo de paz” propuesto por el presidente estadounidense no resuelve ninguno de los problemas fundamentales a largo plazo, problemas que volverán a reaparecer con más fuerza en meses o tal vez unos pocos años.
La primera fase del acuerdo que presento Donald Trump contempla teóricamente los siguientes elementos, que nosotros debemos analizar y tener muy en cuenta de cara al próximo periodo, sobre todo, porque todos estos genocidas del imperialismo son expertos en presentar luego “lo blanco negro y viceversa”.
· El
Alto el Fuego entra en vigor en 24 horas.
· Israel
procede a retirar sus fuerzas de las FDI gradualmente, manteniendo el control
de un 53% del territorio de la Franja de Gaza.
· Los
rehenes israelíes que permanecen vivos, al igual que varios prisioneros
palestinos serán puestos en libertad en 72 horas.
· Israel
permitirá que entren unos 400 camiones diarios con ayuda a Gaza.
Por otra parte, “los acuerdos”
que Trump le ha impuesto a Netanyahu y a Hamás, al mundo entero, es un simple
alto el fuego e intercambio de prisioneros, que podrían haberlo realizado en
cualquier día desde aquel 7 de octubre de 2023. Estos puntos habían sido
aceptados por Hamás desde el principio. ¿Por qué no lo hicieron? La
respuesta es muy sencilla: porque Netanyahu y su gobierno estuvieron en todo
momento respaldados primero por la Administración Biden, por el conjunto de las
potencias imperialistas europeas y por la propia Administración de Trump, hasta
ahora que veían crecer el movimiento de lucha de las masas en contra del
genocidio en todo el mundo.
Todo les puede colapsar y ni siquiera han llegado a un acuerdo de cuando Israel retirara sus tropas de la FDI de Gaza. Tampoco en el acuerdo Hamás se ha comprometido a desarmarse y disolverse, como pretende y exige Trump.
En este sentido, este viernes el responsable de Hamás, Baser Naim, ex-ministro de Salud de Gaza, ha declarado que "Hamás no tiene ni la más mínima intención de disolver su brazo armado, las Brigadas Ezzeldín al Qassam, que su plan consiste en integrar a sus milicias en un futuro ejército nacional, bajo la administración de un Estado palestino. Nadie tiene el derecho a negarnos nuestra capacidad de resistirnos a la ocupación militar", ha declarado Naim a la cadena británica Sky News, mostrando su rechazo a una Administración internacional, como impone Trump, que integraría a personas como el ex primer ministro británico Tony Blair, el cual genera bastantes ondas negativas en toda la región.
"En lo que respecta a
Tony Blair, lamentablemente, los palestinos, árabes, musulmanes y quizás otras
personas en todo el mundo tenemos malos recuerdos de él, al haber
participado en las matanzas de miles de civiles inocentes, con la participación
británica en las invasiones de Afganistán e Irak”.
Pero esto no es precisamente lo que quieren llevar a cabo los sionistas y Estados Unidos. Netanyahu ha afirmado que "Pensaba que si sumábamos a nuestra masiva presión militar la masiva presión política de nuestro gran amigo Trump, la combinación causaría que Hamás entregara a todos los rehenes mientras las FDI permanecían dentro de Gaza y manteniendo todos los puntos que controla. Es lo que está pasando. Hamás será desarmado y Gaza será desmilitarizada. Si se logra por las buenas, que así sea. Si no, será logrado por las malas".
Las cosas se pueden decir más fuerte, pero dudamos que menos claro que estas posiciones.
Si todo esto se podría haber firmado hace 2 años, evitándose no menos de 70.000 muertos civiles palestinos, ¿por qué ahora si lo firman? Netanyahu ha estado y está muy presionado por muchos flancos, no solo por Trump. Es plenamente consciente de que se está desarrollando un movimiento de masas en auge, que afecta a casi todos los países, que exige la ruptura total de las relaciones con Israel y sus empresas. Es muy consciente de que este movimiento en contra del genocidio está comenzando a germinar en los propios países árabes, cuyos gobiernos hasta ahora han estado mirando para otro lado, satisfaciéndose con declaraciones diplomáticas a favor del pueblo palestino, y en la práctica, por su omisión, actuando como cómplices del estado sionista. Procesos revolucionarios en los países árabes vecinos de Israel son un peligro mortal para Netanyahu.
Y por último, Netanyahu y su gobierno en crisis son muy conscientes de la propia posición en su contra de la opinión pública dentro del propio Israel, que masivamente está en contra de Netanyahu y apoya un acuerdo de paz. Todo ello son argumentos muy serios que lleva al gobierno de Netanyahu a buscar una salida, por lo menos momentánea, a su política de arrojar y arrojar bombas contra la indefensa población palestina en Gaza.
La toma completa de la ciudad de Gaza, como planeó Netanyahu, causaría una matanza aún mayor de la población de Gazati, que, a pesar de la destrucción, el hambre y la enfermedad, aún permanece en el territorio. Además, la resistencia de Hamas y otras fuerzas de la Resistencia Armada Palestina también aumentaría el número de muertes de soldados israelíes. Una nueva escalada de la guerra de exterminio tendería a aumentar aún más las acciones de solidaridad con el pueblo palestino en todo el mundo, y por el fin de la guerra, en Israel.
Para aquellos que siempre muestran un sublime desprecio por la lucha de clases y la capacidad de los trabajadores de lograr avances con sus movilizaciones y luchas, es aquí momento de recordar que los actuales intentos de Netanyahu y el imperialismo de lograr frenar la escalada del genocidio en Gaza se produce cuando estamos viendo un movimiento álcido de lucha en Marruecos, con efectos en todos los países árabes, y sobre todo de movilizaciones de millones en Espala, Francia e Italia, entre otros países. Dos huelgas generales políticas en Italia, la preparación de una huelga general política en España para este próximo día 15, … todo ello corta cada vez más las posibilidades de que los gobiernos europeos continúen impasibles ante el genocidio de Netanyahu.
En Sao Paulo y otras muchas ciudades de Brasil hemos visto importantes luchas y manifestaciones, al igual que en Colombia, en Bogotá, Medellín y otras ciudades del país. En Argentina igualmente hemos visto movilizaciones, como también en Uruguay, México y otros países latinoamericanos. En las propias fronteras de EEUU hemos presenciado importantes manifestaciones en contra del genocidio perpetrado por Israel y del apoyo de los gobiernos imperialistas estadounidense, y también europeos.
La vieja Europa está completamente sacudida en estos momentos por la lucha de clases, en contra del genocidio sionista y de las políticas de austeridad de los gobiernos. Francia, Italia (con dos huelgas generales políticas), Grecia, Portugal, Alemania, Reino Unido, … y España, que ya ha vivido una huelga general de estudiantes y movilizaciones casi a diario de jóvenes y trabajadores por Palestina. En el Estado español el próximo 15 de octubre hay convocada una huelga general, que las vergonzantes direcciones de UGT y CCOO ha convocado a nivel nacional para dos horas por turnos y asambleas en los centros de trabajo, pero que esta convocada por la tercera fuerza sindical, CGT, como Huelga General de 24 horas, a la que también ha llamado el Sindicato de Estudiantes en los centros educativos. En algunas Comunidades Autónomas, como Euskadi, otras fuerzas sindicales con representación, como LAB y ELA, junto a CCOO y UGT, han llamado al paro general las 24 horas.
A nivel estatal la huelga general este 15 de octubre esta convocada por 24 horas por CGT (Confederación General del Trabajo), la Confederación Intersindical, los Sindicatos Comisiones de Base, Sindicato Único de Trabajadores Solidaridad Obrera y Alternativa Sindical de Clase, en contra del genocidio en Gaza.
Ahora bien, si se ha llegado a una tregua... ¿tiene sentido mantener la huelga?. Desde el Sindicato de Estudiantes explican en un comunicado que "este acuerdo es una farsa, que únicamente legaliza la ocupación de Palestina. Ni con la firma de este acuerdo va a terminar el holocausto contra el pueblo palestino. Esta misma madrugada Israel ha bombardeado el sur de la Franja de Gaza".
Sin duda que las políticas de austeridad y ataques a los trabajadores que duran ya desde al menos 2007 están muy presentes en toda Europa, en donde las llamas de Palestinas están encendiendo la lucha de clases y con ella las alarmas de la clase dominante. Gaza ha estado y está ardiendo, el mundo comienza a estar en llamas e Israel nunca estuvo más aislada internacionalmente, desde su fundación en 1948, como en estos momentos. El gran aliado israelí, los EE. UU., con su apoyo constante a Netanyahu estos dos últimos años, ha ido entrando en choques y tensiones con muchos países por el mundo, que hasta hace poco eran firmes aliados estadounidenses.
Es necesario que la clase obrera internacional tenga muy en cuenta para la burguesía, el imperialismo y el sionismo el lema central y constante no es otro que “si hablamos de paz, es que nos preparamos para nuevas guerras”. Debemos tener el objetivo de continuar la lucha de la clase trabajadora en contra del genocidio y en contra de las clases dominantes en todos los países. Ello constituye la única garantía de futuro frente a la continuidad del actual genocidio israelí y de que podamos evitar otros nuevos más adelante.
En última instancia el llamado "plan de paz” de Trump, condensado en 20 puntos, no es ni de lejos una seria garantía de justicia y de paz para el pueblo palestino. En realidad, como todo lo que emana de las estrechas mentes de los imperialistas representa una verdadera monstruosidad, que bajo la apariencia de “paz” intenta lograr lo que arrojando toneladas de bombas no podrían lograr. Con el acuerdo de Trump el pueblo palestino continuara pagando en sus carnes los afanes de expansión del reaccionario sionismo israelí, bajo el ala del imperialismo norteamericano.
Si el Plan Trump tuviera éxito, lo cual está muy en duda, Gaza quedaría bajo el dominio no de autoridades palestinas, sino de una verdadera dictadura imperialista, un mandato colonial, de una Junta de Administración del territorio, a la cual pertenecerían el propio Donald Trump y ese siniestro personaje llamado Tony Blair (el mismo que junto a George Walker Bush (EE. UU.) y José María Aznar (España) se tomaron la famosa foto en las Azores para dar comienzo a la carnicería en Irak). Todo un modelo de “democracia imperialista”. Se trata, nuevamente con la cobertura de la ONU, tal como ocurrió en 1947-48.
De tener éxito el Plan Trump, cosa que está muy en duda, se colocaría a Gaza bajo el dominio no de autoridades palestinas, sino de una verdadera dictadura imperialista, una Junta de Administración del territorio, a la cual pertenecerán el propio Donald Trump y ese siniestro personaje llamado Tony Blair (el mismo que junto a George Walker Bush (EE. UU.) y José María Aznar (España) se hicieron la famosa foto en las Azores para dar comienzo a la carnicería en Irak). Todo un modelo de “democracia imperialista”.
Estos genios de las atrocidades imperialistas plantean reemplazar las tropas de las FDI israelís por futuras tropas de ocupación de Gaza en donde participaran soldados de países árabes, como si con la introducción de soldados con religión musulmana cambie el verdadero significado de las atrocidades de un territorio palestino ocupado y a una población masacrada, oprimida y ensangrentada.
De hecho, Gaza continuara siendo un territorio en la práctica “campo de concentración de refugiados”, bajo la ocupación extranjera. La política de anexiones de Israel continuará sin más, con los planes actuales de anexión de Cisjordania. En ningún momento se plantean los temas centrales que han motivado todo el problema palestino desde 1948: simplemente la autodeterminación del pueblo palestino y su territorio es algo descartado por el imperialismo e Israel.
Igualmente, después de dos años de bombardeos sionistas sobre Gaza, los planes concretos de reconstrucción quedan enmarcados en “promesas difusas”, en donde en ningún momento se plantea quien será el que pague esa reconstrucción, ante una población palestina que muere de hambre.
Aunque para nosotros es totalmente lógico y natural que la población en Gaza este celebrando el que se haya llegado a este “Plan de Alto el Fuego”, que al menos da una perspectiva momentánea a la población de que dejarán de sentir sobre sus cabezas las bombas y podrán, igual, aspirar a recibir unos cuantos camiones cargados con algo de comida, en medio de la hambruna. Un poco de esperanza es normal para cualquier ser humano al borde del precipicio y la muerte.
El presidente Trump se ha apresurado a salir a anunciar en tromba el acuerdo de alto el fuego. Esta muy necesitado de “buenas noticias que transmitir”, acuciado de problemas externos e internos. Trump ha calificado el acuerdo como “el inicio de una paz fuerte, duradera y eterna". Sobre todos los gobernantes imperiales siempre buscan consagrarse en la eternidad, pero somos de la opinión de que en este caso, como en casi todos los demás, las afirmaciones de Trump tienen más que ver con el mundo de las ilusiones que con el de la realidad.
El plan de Trump se asemeja mucho a la paz que un moribundo encuentra en un cementerio. Podemos calificar a Trump y a sus asesores de muchas cosas, de demagogo y hasta de estúpido en muchas ocasiones, pero somos de la opinión de que incluso alguien tan corto de inteligencia es capaz de ver que su Plan hace que inevitablemente sea la preparación perfecta de nuevos y mayores conflictos en toda la zona, que sea en el fondo la preparación para nuevas guerras, nuevos sufrimientos para las masas y en última instancia nuevos genocidios.
Han convertido a Gaza en escombros, en un gigantesco cementerio por el cual camina la población palestina en espera de la muerte, por bombas o hambre. Y sobre todo ello Netanyahu, Trump y sus compinches europeos pretenden ahora decirnos que lo llamemos PAZ. Se calcula que sobre Gaza han caído hasta ahora 85.000 bombas, lo que significa según Francesca Albanese, relatora especial de la ONU para los territorios ocupados Se calcula que, una cantidad seis veces superior a la bomba atómica de Hiroshima.
Si alguien duda de que todo ello es así, solo debe mirar la realidad. Lo han destruido todo: los hospitales, las escuelas, las universidades, los edificios, las tierras de cultivo, … todo ha sido llevado a meros escombros. No han dejado nada del sistema eléctrico, ni de conducción de agua potable, ni alcantarillado, … Nada es nada. Por toda la Costa Sur de Gaza, al igual que en el Centro del territorio, la aplastante mayoría de la población ha sido condenada a vivir en tiendas de campañas o cosas aún peores, condenados a la hambruna, en medio de la absoluta miseria.
Aún si hicieran un serio plan de reconstrucción de Gaza serían necesarias varias décadas para volver el territorio a una cierta normalidad para la vida humana. Pero simplemente esos planes no existen realmente, sobre todo porque nadie esta dispuesto a poner los recursos para ello. Israel no, EE. UU. tiene otras prioridades y Europa ni se lo plantea. Y todo ello nos conduce directamente a cuáles son los planes reales del imperialismo para Gaza: los palestinos en Gaza deberán acostumbrarse a vivir en un permanente “campo de refugiados”, dependiente de la cínicamente llamada “ayuda humanitaria extranjera”.
Como siempre, "no es la conciencia de los hombres lo que determina su ser, sino, por el contrario, es su existencia social lo que determina su conciencia", en palabras de Marx.
Debemos considerar la posibilidad de que Hamás y demás fuerzas de la Resistencia Palestina, debido a la correlación de fuerzas desfavorable en el terreno militar en la Franja de Gaza, se vean obligados a negociar y ceder posiciones para alcanzar un fin, al menos momentáneo, de la guerra genocida promovida por Israel con el apoyo de Estados Unidos. Nadie más que las fuerzas de la Resistencia Armada Palestina en la Franja de Gaza están en condiciones de tomar esta decisión sobre el terreno.
Es necesario no olvidar que el propio Gobierno Revolucionario de la Rusia Soviética, bajo la dirección de los bolcheviques, se vio obligado, en 1918, a aceptar el Tratado de Brest-Litovsk, impuesto por las Potencias Centrales (Alemania, Austria-Hungría, Bulgaria y el Imperio Otomano), con grandes anexiones de territorios a la Rusia Soviética, como precio por la salida del país de la Primera Guerra Mundial.
Lo que consideramos fundamental es que Hamas y la Resistencia palestina, incluso si se ven obligados a hacer concesiones en el campo militar, no capitulen políticamente ante el sionismo-imperialismo. En este sentido, llamamos a dar a conocer todos los acuerdos diplomáticos impuestos por Israel y Estados Unidos, para que el pueblo palestino y los millones de trabajadores y jóvenes de todo el mundo que se movilizan por la causa palestina tengan pleno conocimiento de los términos impuestos por el sionismo-imperialismo y sus aliados; que no acepten el desarme y la falsa "amnistía", manteniendo sus armas de todas las formas posibles; que no aceptan ningún tipo de reconocimiento del Estado sionista, y que continúen enarbolando en alto la bandera del "Fin del Estado de Israel" y por una "Palestina Libre", objetivos estratégicos a los que no deben renunciar, manteniendo viva la lucha de resistencia del pueblo palestino.
Y todo ello nos coloca ante los planes del imperialismo de desarmar y disolver a Hamás. Incluso formalmente ello puede ser posible, la experiencia de otros grupos parecidos en otras partes del planeta nos indica que esa posibilidad se puede producir. El asunto es que Gaza es hoy un territorio destruido, con una población al borde de la muerte, en donde el Alto el Fuego no resolverá todos esos problemas materiales para la aplastante mayoría de la población, que evidentemente no los invita al optimismo, sino a sufrir un fuerte sentimiento de rabia, resentimiento y frustración ante el futuro.
Con el "acuerdo", como decimos, Israel seguirá manteniendo “áreas de amortiguación de choques”, al tiempo que continuará con su política de expansión territorial, pegándole bocados al territorio de Cisjordania. Con la situación que han creado en Gaza los sionistas están esperanzados ahora en que sus habitantes se vayan, movidos por las condiciones de inhabitabilidad existentes en todo el territorio. Con ello esperan el momento para nuevos planes de ocupar la Franja de Gaza más adelante.
A ello se une la ciega política del imperialismo de “arrojar gasolina en el fuego de toda la región”. Esta política no hace otra cosa que preparar nuevos y mayores conflictos en toda la región. En estas condiciones objetivas, la aspiración, los deseos y la lucha de las masas palestinas y árabes no es otra que:
¡Debemos derrocar al sionismo! ¡Debemos derrotar al imperialismo!
El propio Netanyahu está políticamente desde hace tiempo en la cuerda floja, con un movimiento de oposición fuerte en la clase trabajadora y la juventud en Israel. Y ese proceso no se ha eliminado con los dos años de genocidio sobre Gaza, en todo caso se ha aplazado y volverá a escena nada más que el chovinismo nacionalista israelí decaiga.
Las bases materiales del capitalismo, del imperialismo mundial, se resquebrajan azotadas por la crisis económica, social y política. Un periodo de estabilidad esta casi descartado en todos los países, sometidos a la crisis y al empuje de las oligarquías, los grandes empresarios y banqueros de hacer recaer todo el peso de la crisis capitalista sobre los hombros de los trabajadores.
Prepararnos para este nuevo periodo en el cual ya hemos entrado es la tarea del presente y del próximo periodo. Las movilizaciones de la clase trabajadora, de la juventud y de los oprimidos en estas últimas semanas marcan el camino a seguir, frente al mundo cada vez más inhumano que nos dibuja por delante las clases dominantes, el imperialismo.
En esta lucha los oprimidos no
tenemos nada que perder, salvo las cadenas que nos atan a la explotación
capitalista y a la opresión y violencia de todo tipo que nos infringen las
elites dominantes, representantes de un Sistema en descomposición y decadencia,
que derribamos y superamos o nos amenaza con conducir a la barbarie que
creíamos superada en la historia. Nuestro compromiso firme y claro con esta
lucha por la humanidad.









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